Elba se levant贸, decidida.
—Voy a hablar con ella.
—No voy a hacer locuras —respondi贸 Elba—. Voy a hacer justicia emocional.
Se acerc贸 a Benefecia, que estaba pidiendo agua fr铆a "como su infancia".
—Hola —dijo Elba, con una sonrisa falsa—. Soy Elba. La mujer a la que tu triangulito le rob贸 un beso.
—S铆 —respondi贸 Elba—. Y quiero que sepas que no voy a permitir que me lo quites.
—Perfecto —respondi贸 Benefecia—. Me encantan las guerras. Sobre todo cuando las gano.
Rumualdo, entre ambas, parec铆a un tri谩ngulo atrapado entre dos terremotos.
Rodomiro y Dolores decidieron que necesitaban un descanso del drama del barrio.
—Nos vamos a ver a la familia Lanera —anunci贸 Dolores—. A Mallorca, Menorca e Ibiza. ¡Tres islas, tres d铆as, tres bufandas nuevas!
—¡No! —respondi贸 ella—. La lana es vida.
—¿No vienes? —pregunt贸 Dolores.
—No puedo —respondi贸 Berengaria—. Tengo trabajo.
Don Bigotes maull贸 desde casa, como diciendo: "Yo no viajo con humanos que huelen a oveja, bastante tengo con vivir con ellos."
Berengaria recibi贸 la noticia por correo electr贸nico:
"Ha sido seleccionada como profesora de Programaci贸n de IAs."
Salt贸 de alegr铆a. Llam贸 a Modesto. Llam贸 a sus padres. Llam贸 al gato. El gato no contest贸.
En la universidad la recibieron con aplausos.
—Bienvenida, profesora Berengaria —dijo el rector—. Aqu铆 formamos a las mentes que arreglar谩n el futuro… o lo empeorar谩n, seg煤n el d铆a.
—Perfecto —respondi贸 el rector—. Su primera clase es sobre c贸mo evitar que las IAs se enamoren de sus usuarios.
Se dirigi贸 al aula que le asignaron y comenz贸 dando una breve explicaci贸n. Luego abri贸 el debate entre sus alumnos.
Benefecia salud贸 a sus antiguos vecinos y les propuso una quedada en la cafeter铆a del colegio Los Toros de Mah贸n, donde muchos del barrio hab铆an estudiado.
—Nada —respondi贸 Benefecia—. Solo ver tu cara cuando te enteres de que salgo con Rumualdo.
—S铆 —respondi贸 Benefecia—. ¿Alg煤n problema?
—Ninguno —dijo Berengaria—. Solo espero que tengas seguro emocional.
—S铆 —respondi贸 Berengaria—. Lo vas a necesitar.
—Ah, perfecto —dijo Elba—. La mesa de los desprop贸sitos.
Rumualdo abri贸 la boca para defenderse, pero solo sali贸 un suspiro con forma de derrota.
En ese momento entr贸 Do帽a Clotilde, con la barra de pan embotada en una de las asas de la bolsa de la compra.
—¡Que alguien me explique qu茅 est谩 pasando! —grit贸—. ¡Rumualdo con una rica! ¡Elba con cara de terremoto! ¡Y Berengaria vestida de profesora seria!
Y el barrio, por primera vez en a帽os, sinti贸 que algo grande estaba a punto de estallar.
continuar谩...
馃泲️#ElHombreDelSof谩 #BarrioDeLos9Portales #DramaLiminal
Escrito por Kreativa77 – YKBR / serie CK– 2026 / Prohibida su reproducci贸n sin previo permiso del autor.
