Chaska Mazo Fino
Chaska Mazo Fino siempre había sido una mujer de presencia imponente: mirada afilada, voz firme y una capacidad casi sobrenatural para detectar injusticias a veinte metros de distancia. Jueza de prestigio nacional e internacional, llevaba años soñando con un momento muy concreto: casar a sus dos mejores amigos, Berengaria Rompe Moños y Sir Modesto Ciudad Capital. Desde que los vio juntos por primera vez en la Universidad, él cargando tablones de madera, ella cargando robots y metaversos; supo que aquello no era amistad, sino destino con olor a café recién hecho.El día que los conoció fue casi accidental. Sir Modesto había ido a recoger a Berengaria después de clase, y Chaska, estudiante de Leyes Nacionales e Internacionales, estaba revisando apuntes mientras esperaba que la fotocopiadora dejara de despendolarse cada vez que alguien la tocaba. Al verlos saludarse, abrazarse y reírse como si el mundo fuera un lugar perfectamente lijado, sintió una punzada de ternura profesional. “Estos dos acabarán casándose”, pensó, ajustándose las gafas con solemnidad jurídica.Los años pasaron, y cada uno siguió su camino: Chaska hacia los tribunales, Sir Modesto hacia la ebanistería fina, y Berengaria hacia los mundos virtuales donde los robots piden café y las IAs suspiran. Pero la amistad entre los tres se mantuvo firme, como una sentencia bien redactada. Por eso, cuando se reunieron un lunes para tomar un café, Chaska los observó con la misma precisión con la que analiza un caso complejo. Allí estaban mirándose, como si fueran protagonistas de una novela romántica con olor a serrín y algoritmos.
Chaska venía de una familia muy unida, donde el trabajo y el esfuerzo eran la argamasa que lo sostenía todo. Quizá por eso valoraba tanto la forma en que Berengaria y Sir Modesto se acompañaban; sin exageraciones, sin dramas, sin artificios. Solo cariño, complicidad y un futuro que parecía escrito en madera noble. Mientras los escuchaba hablar, Chaska sintió que su sueño de casarlos no era solo un deseo, sino una misión sagrada.Cuando Berengaria le contó la palabra del ticket del día, Chaska sonrió con esa elegancia que solo tienen las juezas que han visto de todo. Y cuando Dolores Moños Altos le pidió una frase para la bufanda ritual, Chaska la dictó con la solemnidad de un acta matrimonial anticipada: “Membrar es recordar lo que sostiene el alma.”
🧣 “Membrar es recordar lo que sostiene el alma.”
🧠 Membrar: Recordar, traer a la memoria algo importante o significativo.🧠Despendolarse: Descontrolarse, desordenarse o comportarse de manera exagerada o caótica.
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Escrito por Kreativa77 - YKBR / serie el hombre del sofá 2026 / Prohibida su reproducción sin previo permiso del autor.
