Rumualdo Mentecato Frío
Rumualdo Mentecato Frío no era poeta ni pretendía serlo: era técnico en fabricación y ensamblador de cajas de cartón, graduado sin honores en el Instituto de Formación Profesional Marcaje Sin Límites. Aprobó únicamente porque su tía, Temeraria Catástrofe Fatal, directora del centro, le cambiaba cada suspenso por un 5 o un 6 mientras pensaba: “para que el muchacho no se me quede viviendo debajo de un puente”. Y así, con un título que pesaba menos que una caja vacía, Rumualdo consiguió trabajo en el taller de su tío Munuel Frío Páramo, donde doblaba cartón con la misma precisión con la que confundía las conjunciones españolas.
Cada tarde, después de ocho horas de plegar cajas y pegar solapas, Rumualdo salía del taller con restos de cartón en el pelo y un aire agigolado, como si la máquina troqueladora le hubiera reordenado las neuronas. Su dieta tampoco ayudaba: solo sabía cocinar pan duro con salchichas de plástico, un plato que él llamaba “gourmet urbano”, pero que la cafetería del barrio consideraba un atentado culinario. Con ese combustible vital, Rumualdo merodeaba por los 9 portales con intenciones turbias hacia Berengaria, aunque sus frases mal construidas lo traicionaban siempre.
Berengaria lo veía venir desde lejos, como quién ve venir una tormenta que no sabe distinguir entre “lluvia y granizo”. Rumualdo se acercaba con su chaqueta de terciopelo sintético y decía cosas como: “Berengaria, tú eres como… como una caja que… además, aunque, por lo tanto… se me cierra el alma cuando te miro”. Don Bigotes, desde el alféizar, lo observaba con la misma expresión que tendría un gato que acaba de ver a un humano intentar freír agua.
Dolores Moños Altos, que tejía bufandas como quien lanza advertencias al universo, decidió que la frase de la temporada debía servir para proteger a Berengaria de individuos con cerebro corrugado. Así nació la sentencia bordada: “Hasta en la peor zahúrda puede crecer una idea decente.” La bufanda, tejida en tonos marrón-cartón, fue considerada por el barrio como un retrato emocional de Rumualdo.
Y así sigue Rumualdo, doblado por dentro como una caja mal ensamblada, rondando a Berengaria con frases que no llegan a destino y una dieta que desafía a la biología. El barrio lo observa con una mezcla de alarma, como quien mira un tutorial de bricolaje grabado por alguien que no sabe distinguir una bisagra de un pepino.
🧣“Hasta en la peor zahúrda puede crecer una idea decente.”🧠 Agigolado: Persona atolondrada, revuelta, desorientada, que actúa sin claridad mental ni rumbo definido.
🧠 Zahúrda: Lugar sucio, caótico o desordenado; también se usa para describir un estado emocional degradado o confuso.
📦#CartónExistencial #todoslosjueves #bisagradecarton
